Ir al contenido principal

Clic de la Semana


Una balsa de totora se enfrenta a las olas del Pacífico en el mar de Áspero en Puerto Supe(provincia de Barranca, Lima), reviviendo -quizás- las travesías marítimas de las primeras poblaciones costeras del Perú, que se asentaron en este lugar hace cinco mil años.

Áspero, rescatada del olvido y la indiferencia histórica hace tres años, habría sido la ciudad pesquera de la civilización Caral, considerada como las más antigua de esta parte del mundo y piedra angular en el desarrollo del hombre andino.

El sábado, los experimentados pescadores de la vecina caleta de Vegueta (provincia de Huaura, Lima), navegaron desde el cercano asentamiento costero de Vichama (también de los hombres de Caral) hasta el de Áspero, para rendirle tributo a las aguas de la Qochamama (el mar).

En su dorada embarcación, los herederos de una cultura milenaria llevaban ofrendas para los dioses del pasado, aquellos que -tal vez, de repente, uno nunca sabe- guiaron a los profesionales del Proyecto Arqueológico Caral-Supe, para que empezarán a desenterrar los misterios de una ciudad perdica, profanada, convertida en pútrido basural durante más de 25 años.

Hoy, gracias al trabajo de los arqueólogos y -porque no-, a la tutela de los dioses, los primeros vestigios de la ciudad pesquera empiezan a vislumbrase, a conocerse, a ser parte del inmenso y maravilloso legado del Perú prehispánico. Una razón más para sentirse orgullosos.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Fiesta en Andamarca

Yaku Raimi Cuando las aguas están de Fiesta Texto: Rolly Valdiva Chávez Del polvo del archivo rescatamos una crónica sobre la fiesta del agua en Andamarca, que publicamos originalmente en septiembre de 1999 en La Última Página del diario oficial El Peruano. El texto rescata las costumbres de una celebración que se mantiene vigente en esta pequeña comunidad ayacuchana, conocida como la "capital de los Rucanas" (un aguerrido pueblo preincaico) y la "ciudad de los andenes", por la proliferación de terrezas cultivables esculpidas en los cerros por los ingenieros andinos. Al publicar esta nota, Explorando Perú quiere brindar un homenaje a los esforzados comuneros andamarquinos, quienes hasta en las épocas de mayor violencia política, siguieron respetando sus viejas costumbres, perpetuando una tradición de siglos. Fiesta de comuneros. Revolotear de trenzas y polle­ras. Oleadas de chicha de jora y calentito. Zapateo interminable. Pueblo con­quistado por un batallón de mági...

Conozca Pacaipampa

“Un lugar que no aparece en el mapa ni en la carta nacional”, esa fue una de las frases que escribí en noviembre del 2005, al volver de la laguna el Páramo, en el distrito de Pacaipampa (Ayabaca, Piura). Lo más probable es que la laguna sigue estando ausente en los mapas y en la carta nacional. Pero, a diferencia del 2005, el nombre de Pacaipampa se publica ahora con frecuencia en la prensa, aunque la mayoría de quienes lo mencionan ni siquiera saben muy bien donde se encuentra y jamás han hablado con uno de sus pobladores. Quizás, si hubieran visitado la zona o compartido con su gente, su opinión respecto a los campesinos y comuneros de la sierra piurana, sería totalmente distinta. Sin duda, lo pensarían mil veces antes de escribir o decir con tanta ligereza, que ellos son violentos, intransigentes, opositores del progreso y fácilmente manipulables. Es curioso, pero antes de que surgiera un movimiento ambientalista contrario a la ejecución del proyecto minero Río Blanco, se sabía muy ...

Los Toreros de Aquia

Los primeros días de octubre, el pueblo de Aquia (provincia de Bolognesi, Ancash) celebra la fiesta de su patrón San Miguel Arcángel. Procesiones, corridas de toros y hasta la captura del Inca Atahualpa, son algunas de las costumbres y estampas folclóricas que año a año se repiten en esta generosa tierra de altura. Hace algunos años, cubrí la festividad para el Diario Oficial El Peruano ( www.editoraperu.com ). La siguiente es una de las crónicas inspiradas en aquel viaje. No hay matadores vestidos de luces ni banderilleros de fintas elegantes. Quizás nunca los habrá, porque la plaza de toros no es una plaza de toros, es el patio de la escuela de lunes a viernes y el estadio del pueblo los fines de semana. Eso lo saben todos en Aquia... ¡bah!, pero no importa, igual, siempre hay corrida en honor a San Miguel Arcángel, aunque nunca falta una víctima de los mazazos de embriaguez del "chinguirito", la chicha y la cerveza, que grita gol en lugar de olé y pide penal cada vez que...