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Entradas

Mostrando las entradas de marzo, 2012

Clic de la semana

En una tarde de orillas desiertas y de sol esplendoroso, el lente veraniego de Explorando Perú decidió seguir los pasos de un par de tablistas que se alejaba -lenta y serenamente- del breve entramado urbano de Puerto Malabrigo, un lugar mentadito entre los "surfistas" por tener la ola izquierda más larga y perfecta del mundo.

Malabrigo, más allá de su nombre que incita a pensar en un lugar mustio, es un puerto sereno, donde reina el silencio y el mar se luce -a veces pacífico, a veces inquieto- en el horizonte, donde se dibujan las siluetas de varias lanchas y barcos.

En las mañanas y en las tardes, los deportistas que visitan este rincón costero del distrito de Rázuri (provincia de Ascope, La Libertad), orientan sus pasos hacia la izquierda, alejándose del muelle y del malecón. Ellos van en busca de las olas más retadoras. Estas se forman en una zona de orillas pedregosas, faldas cerriles y arena suave e incierta. 

Explorando estuvo en Malabrigo, conocido también como Chicama,…

El danzante apátrida

Donde el autor, explica alguna de las razones que lo llevaron a abandonar el baile en las fiestas patronales, o, dicho de otra manera, a bailar única y solamente con su cámara fotográfica en esas efemérides.
Con un drástico, inapelable y doloroso “no pareces peruano”, aquella abuelita dio por concluido el baile, dejándome literalmente tirando cintura en medio del trepidante zapateo de una fiesta patronal.
Ni siquiera tuve tiempo para reivindicar mi peruanidad mostrando mi ajada libreta electoral de tres cuerpos, porque después de su puyazo verbal, la venerable ancianita salió despavorida en busca de pareja más competente.
La encontró sin problemas. Todos en esa reunión parecían ser consumados e infatigables danzarines que resistían los infinitos arrebatos musicales de una banda que seguramente se llamaba magnífica, espectacular, auténtica o poderosa.
Con razón la abuelita no había querido perder más tiempo conmigo. Ella estaba ahí para disfrutar de lo lindo, no para enseñarle a un mucha…