Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de marzo, 2008

Clic de la Semana

Una balsa de totora se enfrenta a las olas del Pacífico en el mar de Áspero en Puerto Supe(provincia de Barranca, Lima), reviviendo -quizás- las travesías marítimas de las primeras poblaciones costeras del Perú, que se asentaron en este lugar hace cinco mil años. Áspero, rescatada del olvido y la indiferencia histórica hace tres años, habría sido la ciudad pesquera de la civilización Caral, considerada como las más antigua de esta parte del mundo y piedra angular en el desarrollo del hombre andino.El sábado, los experimentados pescadores de la vecina caleta de Vegueta (provincia de Huaura, Lima), navegaron desde el cercano asentamiento costero de Vichama (también de los hombres de Caral) hasta el de Áspero, para rendirle tributo a las aguas de la Qochamama (el mar). En su dorada embarcación, los herederos de una cultura milenaria llevaban ofrendas para los dioses del pasado, aquellos que -tal vez, de repente, uno nunca sabe- guiaron a los profesionales del Proyecto Arqueológico Caral-…

Purificación de Semana Santa

Dónde el autor -que no resalta precisamente por su religiosidad- se queja amargamente de la Semana Santa, sólo porque la pasó enclaustrado en su cuarto.

Me refugio en un cuarto saturado de desorden y carente de espacios vacíos. Me asfixio de aburrimiento. Prendo la TV. Hojeo un libro. Busco formas en las manchas de la pared. Intento dormir pero sigo despierto.

Las horas se alargan. Me fastidia el paso remolón de los segundos y minutos. Me aturde el calor. Me hartan las películas religiosas, los santurrones que me piden recogimiento y reflexión, también el cardenal Cipriani sermoneando sobre la verdad y la vida eterna. Bah, nada, no le creo.

Cambio de canal. Ruleta de imágenes: Judas traicionando a su maestro, Pilatos lavándose las manos, Barrabás siendo indultado por el pueblo, Jesús agonizando, Jesús volviendo a la vida. Me invade un hastío de connotaciones bíblicas.

Me olvido de la TV. Me acuerdo del libro. Lo abro, lo leo… me irrita el personaje principal, tan blandengue, tan buena ge…

Olas del recuerdo...

Donde el autor "desempolva" una crónica sobre la campeona Sofía Mulanovich, escrita en noviembre del 2007. Por esas cosas del Orinoco -esas que ustedes no saben y nosotros tampoco- la revista para la que preparó el material periodístico, nunca fue publicada. Hoy se saca el clavo y la postea en Explorando.

El retorno de la reina

Silente y concentrada, contempla el mar de Máncora con respetuosa curiosidad. Ambos se entienden y se conocen desde hace mucho, cuando ella –la deportista exitosa, la mujer admirada por millones de peruanos- era una niña a punto de correr la primera ola de su vida.

Cuántas cosas han pasado desde aquellos tiempos en los que pararse sobre una tabla era únicamente un fantástico entretenimiento. ¿Añoras esos momentos?, ¿extrañas los días de tu infancia en los que sólo surfeabas por diversión?... sin gente, sin prensa, sin guardaespaldas que te protejan.

Ahora te persignas y vas en busca de las aguas. Una multitud corea tu nombre, vibra, se emociona porque tú,…

Clic de la Semana

De manera sorprendente, los gobiernos de Perú y Bolivia han sido conminados a dictar medidas que prohíban la práctica de masticar (chacchar o picchar) hojas de coca y el uso de la planta en la fabricación de productos destinados a consumo masivo.Este pedido, exhortación, exigencia o capricho, es realizado por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), una dependencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que parece desconocer la importancia de la coca -la hoja, no la cocaína por si acaso- en las comunidades andinas.En Explorando rechazamos el pronunicamiento de la JIFE, por ser invasiva y emanar un desagradable tufillo neocolonialista. El chacchado -por si aquellos iluminados no lo saben- es una costumbre muy arraigada en Perú y Bolivia y cualquier intento por proscribirla -además de inviable- generaría serios conflictos sociales.Presumo que los miembros de la JIFE nunca han compartido un puñado de hojitas de coca con un campesino. Nunca han sentido …