Ir al contenido principal

Harto del crédito

De nada sirvió el mapa de Cochabamba. Por más que lo viera una y otra vez, siempre seguía el camino equivocado y, cuando estaba segurísimo que llegaría a una iglesia históricamente celestial, aparecía delante de mis ojos, una oficina bancaria y, para colmo de males, del Banco de Crédito; entonces, miraba el plano con renovado encono y me increpaba, irritado y derretido por el calor, que sólo un tarado viaja mil horas -disculpen la exageración, estoy sin almorzar- para visitar las agencias del BCP.

Sé que suena descabellado, pero cada uno de mis extravíos terminaba al frente -o al costadito- de una agencia o cajero automático de dicha entidad, como si el mismísimo Dionisio Romero hubiera trazado el mapa que tenía entre mis manos.

Eso era demasiado, no lo podía creer. ¿Sería una especie de trasnochado y velado nacionalismo el que me llevaba a aquellas oficinas?...

En verdad no tengo ni idea. Digamos que fue pura casualidad o chiripa la que me llevó a turistear por los locales del BCP, en los que, según pude observar, la atención es lenta, lentísima, a ritmo de tortuga, como ocurre en Lima o cualquier otra parte del Perú.

Total, para que apurarse si el negocio está asegurado y los clientes sólo se quejan un poquito, si encuentran una silla desocupada para matar el cansancio de la espera.

Y así como los ahorristas tarde o temprano serán atendidos, este viajero confía que ahora sí encontrará la iglesia que tanto busca, a pesar de ese mapa trucado que el mismísimo Dionisio elaboró.... bueno, al menos en mi hambrienta opinión.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Homenaje a la mujer peruana

Corajudas, trabajadoras, bondadosas, sonrientes, también sabias. La mujer peruana, esté donde esté, demuestra su valía y entereza a pesar de las carencias económicas de su entorno social,la desigualdad secular y la prepotencia de algunos "hombres" de ideas cavernarias.


Mujer campesina, mujer madre, mujer luchadora que alza su voz para protestar, como lo hicieron estas comuneras cusqueñas que, portando banderas blancas, pidieron justicia y reparación para las víctimas de la violencia terrorista en la antigua capital del Tawantinsuyo, durante la Caminata por la Paz y la Solidaridad, travesía que recorrió los antiguos caminos del inca el año pasado.

Pilares y baluartes de las familias urbanas y rurales, la mujer andina, costeña y amazónica -a pesar de las dificultades y la discriminación de género- se gana a pulso su espacio en la sociedad.
Con estas sencillas líneas e imágenes, Explorando saluda y felicita a las mamachas y niñachas de todo el Perú, en el día Internacional de la…

Fiesta en Andamarca

Yaku Raimi Cuando las aguas están de Fiesta Texto: Rolly Valdiva ChávezDel polvo del archivo rescatamos una crónica sobre la fiesta del agua en Andamarca, que publicamos originalmente en septiembre de 1999 en La Última Página del diario oficial El Peruano. El texto rescata las costumbres de una celebración que se mantiene vigente en esta pequeña comunidad ayacuchana, conocida como la "capital de los Rucanas" (un aguerrido pueblo preincaico) y la "ciudad de los andenes", por la proliferación de terrezas cultivables esculpidas en los cerros por los ingenieros andinos.
Al publicar esta nota, Explorando Perú quiere brindar un homenaje a los esforzados comuneros andamarquinos, quienes hasta en las épocas de mayor violencia política, siguieron respetando sus viejas costumbres, perpetuando una tradición de siglos.
Fiesta de comuneros. Revolotear de trenzas y polle­ras. Oleadas de chicha de jora y calentito. Zapateo interminable. Pueblo con­quistado por un batallón de mágic…

Conozca Pacaipampa

“Un lugar que no aparece en el mapa ni en la carta nacional”, esa fue una de las frases que escribí en noviembre del 2005, al volver de la laguna el Páramo, en el distrito de Pacaipampa (Ayabaca, Piura).

Lo más probable es que la laguna sigue estando ausente en los mapas y en la carta nacional. Pero, a diferencia del 2005, el nombre de Pacaipampa se publica ahora con frecuencia en la prensa, aunque la mayoría de quienes lo mencionan ni siquiera saben muy bien donde se encuentra y jamás han hablado con uno de sus pobladores.

Quizás, si hubieran visitado la zona o compartido con su gente, su opinión respecto a los campesinos y comuneros de la sierra piurana, sería totalmente distinta.

Sin duda, lo pensarían mil veces antes de escribir o decir con tanta ligereza, que ellos son violentos, intransigentes, opositores del progreso y fácilmente manipulables.

Es curioso, pero antes de que surgiera un movimiento ambientalista contrario a la ejecución del proyecto minero Río Blanco, se sabía muy po…