jueves, abril 17, 2008

La Paz sea con todos

He vuelto a Bolivia después de un par de años. Todo parece estar tranquilo, al menos en Copacabana y La Paz, las dos ciudades que he visitado hasta ahora. Pero esa aparente serenidad, se quiebra al encender la televisión y observar los programas informativos, que revelan el álgido momento que atraviesa el país andino.

Insultos, diatribas, acusaciones. Empresarios que exigen la salida del presidente Evo Morales, políticos cruceños que preparan el ambiente para el referendum por la autonomía del 4 de mayo, obreros de La Paz y Santa Cruz que se acusan de traición, representantes del gobierno que aseguran que el país ha crecido y que la derecha quiere echar por la borda sus avances.

Todos dicen que es necesario el diálogo, sin embargo, nadie dialoga, sólo insultan y descalifican. Mientras eso sucede, un taxista paceño me asegura que aquí, la gente está dispuesta a dar su sangre en defensa de Evo.

Qué escucharé en el resto del país, me pregunto cuando me preparo para partir hacia Cochabamba. Allí, seguiré observando, oyendo, sintiendo el palpitar de la Bolivia de hoy, una Bolivia conflictuada que, esperemos, encuentre caminos de solución ajenos a la violencia y el enfrentamiento entre hermanos.

1 comentario:

lalo dijo...

bolivia tiene un presidente que esta obsesionado.