Ir al contenido principal

Hacia el puerto del inca

Dentro de unas horas volveré al camino. Mi destino será Puerto Inca. Antes he estado ahí, pero solo unos minutos. Llegué luego de un largo viaje que acabó en una lancha. Solo tuve tiempo para tomar un jugo, antes de embarcarme hacia Yuyapichis.

Lo que allí ocurrió ya lo narré anteriormente y, para no imitar a un disco rayado, sólo diré que mi ansias de conocer la cordillera del Sira, se vieron truncadas por unas ampollas con apariencia de cráteres lunares.

Después de una jornada en el monte, tuve que retornar en canoa a Yuyapichis. Allí
estuve con Badwin y su familia -ellos tienen una tienda bastante surtida-, esperando un auto que me acercara a Pucallpa.

Recuerdo que no me sentía muy bien. Mis pies daban pena y tal vez hasta algo de miedo. Quizás por eso, el médico de la posta no se atrevería a tocarlos cuando me atendió. Sólo me entregó unas pastillas y me dijo que descansara.

Hoy me preparo para retornar a esa parte de la región Huánuco. Y si bien no iré a Yuyapichis, en esta ocasión tomaré más que un jugo en Puerto Inca,
la capital de la provincia del mismo nombre y en el distrito de Honoria.

Esta vez las ampollas no frustrarán mi camino -al menos es lo que espero- y aunque no llegaré caminando al Sira, estoy seguro que descubriré parajes exuberantes y pletóricos de verdor.

Me jugaré una revancha simbólica, porque la verdadera revancha todavía está pendiente. Cuando esta ocurra, me reencontraré con Badwin, su madre y su hermano, pero no con el médico que me atendió de lejitos nomás.

Comentarios

Jeanina dijo…
Lleva crema para pies y tu apronax para que te acuerdes de Chemo...que salga super el viaje, esperamos tu crónica y las fotos espectaculares.
besitos,
Anónimo dijo…
SALUDOS AMIGO ROLLY:

AUN RECUERDO, COMO SI FUERA AYER, CUANDO TE CONOCIMOS.
CUANDO REGRESABAS DE TU EXCURCION,
CON UNAS ENORMES AMPOLLAS.
Y DIJISTE QUE VOLVERIAS.

MI FAMILIA ESTA MUY CONTENTA, POR HABERTE CONOCIDO Y TE DESEA MUCHOS EXISTOS ES TUS VIAJES.

NO MAS AMPOLLAS....ESTAMOS CONTIGO AMIGO.

*el sira y sus encantos te espera*

TU AMIGO BADWIN
Anónimo dijo…
SALUDOS ROLLY:

MI MADRE DICE: QUE USES MEDIAS Y UNA CREMA PARA PROTEJERLAS, DE LAS AMPOLLAS QUE PRODUCEN LAS BOTAS AL CAMINAR UN LARGO TRECHO.(ja ja ja y no tendras que ir al médico).

ESTAMOS MUY CONTENTOS DE HABERTE COMOCIDO AMIGO. Y MUCHO MAS AL SABER QUE ESTARAS A UNOS POCOS KILOMETROS DE NUESTRO DIST. DE YUYAPICHIS "UN EDEN EN EL PACHITEA".

*SUERTE EN TU TRAVESIA VIAJERO*

TU AMIGO : BADWIN YURI.

PD:"En youtube colgé algunas fotos de este lugar, *busca con el nombre de yuyapichis* esta buenísima..."
Anónimo dijo…
SALUDOS ROLLY:

MI MADRE DICE: QUE USES MEDIAS Y UNA CREMA PARA PROTEJERLAS, DE LAS AMPOLLAS QUE PRODUCEN LAS BOTAS AL CAMINAR UN LARGO TRECHO.(ja ja ja y no tendras que ir al médico).

ESTAMOS MUY CONTENTOS DE HABERTE COMOCIDO AMIGO. Y MUCHO MAS AL SABER QUE ESTARAS A UNOS POCOS KILOMETROS DE NUESTRO DIST. DE YUYAPICHIS "UN EDEN EN EL PACHITEA".

*SUERTE EN TU TRAVESIA VIAJERO*

TU AMIGO : BADWIN YURI.

PD:"En youtube colgé algunas fotos de este lugar, *busca con el nombre de yuyapichis* esta buenísima..."
Hola Jeanina,

Contra todo pronóstico volví totalmente intacto. Sin ninguna ampolla y sin dolor de rodilla.

Saludos,
r.v.ch.
Hola Badwin,
Muchísimas gracias por tus palabras. Es bueno saber que uno va dejando amigos en los lugares que visita.
Un abrazo y, como dije aquella vez, voy a volver. En esta ocasión estuve muy cerca.

Saludos a toda tu familia,

r.v.ch.

Entradas más populares de este blog

Fiesta en Andamarca

Yaku Raimi Cuando las aguas están de Fiesta Texto: Rolly Valdiva ChávezDel polvo del archivo rescatamos una crónica sobre la fiesta del agua en Andamarca, que publicamos originalmente en septiembre de 1999 en La Última Página del diario oficial El Peruano. El texto rescata las costumbres de una celebración que se mantiene vigente en esta pequeña comunidad ayacuchana, conocida como la "capital de los Rucanas" (un aguerrido pueblo preincaico) y la "ciudad de los andenes", por la proliferación de terrezas cultivables esculpidas en los cerros por los ingenieros andinos.
Al publicar esta nota, Explorando Perú quiere brindar un homenaje a los esforzados comuneros andamarquinos, quienes hasta en las épocas de mayor violencia política, siguieron respetando sus viejas costumbres, perpetuando una tradición de siglos.
Fiesta de comuneros. Revolotear de trenzas y polle­ras. Oleadas de chicha de jora y calentito. Zapateo interminable. Pueblo con­quistado por un batallón de mágic…

Homenaje a la mujer peruana

Corajudas, trabajadoras, bondadosas, sonrientes, también sabias. La mujer peruana, esté donde esté, demuestra su valía y entereza a pesar de las carencias económicas de su entorno social,la desigualdad secular y la prepotencia de algunos "hombres" de ideas cavernarias.


Mujer campesina, mujer madre, mujer luchadora que alza su voz para protestar, como lo hicieron estas comuneras cusqueñas que, portando banderas blancas, pidieron justicia y reparación para las víctimas de la violencia terrorista en la antigua capital del Tawantinsuyo, durante la Caminata por la Paz y la Solidaridad, travesía que recorrió los antiguos caminos del inca el año pasado.

Pilares y baluartes de las familias urbanas y rurales, la mujer andina, costeña y amazónica -a pesar de las dificultades y la discriminación de género- se gana a pulso su espacio en la sociedad.
Con estas sencillas líneas e imágenes, Explorando saluda y felicita a las mamachas y niñachas de todo el Perú, en el día Internacional de la…

Una historia de perros

Donde el autor en vez de describir solo sus peripecias en la ruta Olleros-Chavín de Huántar (Áncash), prefiere recordar sus malas relaciones con los perros finos y chuscos, grandes y chicos, vagabundos o con dueños. Todos lo persiguen desde su época escolar. 


Por: Rolly Valdivia Chávez
Siempre en el mismo lugar, en esa curvita apenas transitada que moría en una avenida de ida y vuelta. Allí aparecía de tarde en tarde, de improviso y a traición, ladrando, mordiendo el aire,mostrando sus dientes enormes, filosos, amenazantes, a ese escolar atribulado que arrojaba sus cuadernos y libros para echarse a correr.