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Entradas

Perú en imágenes

Después de tantos años de viajes, aventuras y experiencias vividas en los caminos, Explorando Perú no solo atesora los recuerdos y las anécdotas que son parte de sus crónicas y relatos itinerantes.  En todas estas idas y venidas, cada paso estuvo acompañado por un clic. Imágenes ruteras que no solo grafican un momento o captura un hermoso paisaje, sino que revelan la esencia y la diversidad del país.  Son miles las fotografías que nutren el Banco de Imágenes de Explorando. Esta es solo una muestra que busca motivarlos a Ustedes, a emprender la fascinante aventura de viajar siempre por el Perú.

Reflexiones volcánicas

Donde el autor, honrando el día del trabajo se olvida de la vagancia y la desidia que, según algunos, lo caracteriza, y se manda con esta entrada con breves anécdotas de su último viaje a las volcánicas tierras de la provincia de Castilla, en la región Arequipa. Santos terratenientes En Andagua y en Chachas –dos distritos de la provincia de Castilla- los santos y vírgenes más queridos por los fieles, tienen uno o dos topos de tierra. Esta es trabajada por los mayordomos de la fiesta, quienes la hacen producir. Lo cosechado es utilizado durante la celebración. En el templo de Chachas, la señora Celsa, la esposa del sacristán, cuenta que la Candelaria y la Inmaculada tienen dos topos, medio topo más que San Pedro, el patrón del pueblo. Celsa no supo explicar el por qué de la diferencia. Tampoco pudo decirme si San Pedro sentía celos o envidia por semejante injusticia. Toros inmortales La Virgen no quiso. Dos veces no quiso. Por eso ya no traen más matadores. Las dos vec...

Clic de la semana

En una tarde de orillas desiertas y de sol esplendoroso, el lente veraniego de Explorando Perú decidió seguir los pasos de un par de tablistas que se alejaba -lenta y serenamente- del breve entramado urbano de Puerto Malabrigo, un lugar mentadito entre los "surfistas" por tener la ola izquierda más larga y perfecta del mundo.   Malabrigo, más allá de su nombre que incita a pensar en un lugar mustio, es un puerto sereno, donde reina el silencio y el mar se luce -a veces pacífico, a veces inquieto- en el horizonte, donde se dibujan las siluetas de varias lanchas y barcos.   En las mañanas y en las tardes, los deportistas que visitan este rincón costero del  distrito de Rázuri (provincia de Ascope, La Libertad), orientan sus pasos hacia la izquierda, alejándose del muelle y del malecón. Ellos van en busca de las olas más retadoras. Estas se forman en una zona de orillas pedregosas, faldas cerriles y arena suave e incierta.    Explorando estuvo ...

El danzante apátrida

Donde el autor, explica alguna de las razones que lo llevaron a abandonar el baile en las fiestas patronales, o, dicho de otra manera, a bailar única y solamente con su cámara fotográfica en esas efemérides. Con un drástico, inapelable y doloroso “no pareces peruano”, aquella abuelita dio por concluido el baile, dejándome literalmente tirando cintura en medio del trepidante zapateo de una fiesta patronal. Ni siquiera tuve tiempo para reivindicar mi peruanidad mostrando mi ajada libreta electoral de tres cuerpos, porque después de su puyazo verbal, la venerable ancianita salió despavorida en busca de pareja más competente. La encontró sin problemas. Todos en esa reunión parecían ser consumados e infatigables danzarines que resistían los infinitos arrebatos musicales de una banda que seguramente se llamaba magnífica, espectacular, auténtica o poderosa. Con razón la abuelita no había querido perder más tiempo conmigo. Ella estaba ahí para disfrutar de lo lindo, no para en...

El primer clic del año

Tuvieron que pasar muchos días y varias semanas para que el lente viajero de Explorando Perú, se sacuda de la modorra y se eche andar por los caminos en busca de las primeras imágenes del 2012.  Y así lo hizo y se fue a Arequipa y al valle del Colca y bajó del bus y caminó a la plaza de Chivay y, al toque nomás, se subió a un taxi y no paró hasta el pueblo de Callalli, una tierra de extrañas formaciones rocosas que son llamadas los castillos. Fue en la plaza principal de este pueblo de pastores y campesinos, donde disparó por primera vez en el año y se sintió bien y se dio cuenta que había demorado mucho o, quizás, enero se había ido muy rápido, dejándolo sin tiempo para viajar, explorar y recorrer más caminos.  Pero en Callalli empezaría a cobrarse su revancha. Era hora de apuntar, enfocar y disparar. No a la iglesia colonial que impone su monumentalidad en un pueblo sencillo. Eso sería después. Primero la plaza y su monumento, distinto, diferente, sin ningún héroe de ...

Pensando...

Donde el autor, por falta de viajes e imbuido por el ambiente reflexivo del nuevo año, recuerda sus vocaciones iniciales y los malos pensamientos que lo llevaron a ser periodista. De niño quería ser basurero para andar por las calles tocando una campaña. Después, escuchando los caminos del inca y la carrera por la Marginal de la Selva, quise ser corredor de autos. Así recorrería todo el país. Ya en la secundaria, no quería ser nada de nada; pero el tiempo pasó rápido y me vi obligado a pensar en lo que haría cuando fuera grande, Y como me quedé retaco y eso de ser grande nunca se convertiría en realidad, me daba pereza pensar en un futuro que jamás llegaría. Bah, pero al final, igual tuve que hacerlo. Ya no me atraía ser basurero o corredor de autos. Tampoco médico ni matemático ni físico ni ingeniero ni biólogo ni maestro. Nada me gustaba. Nada me parecía del todo interesante. Había que seguir pensando. Y pensé y pensé y un buen día se me ocurrió ser arqueólogo. Parecía chévere,...

Clic de la semana

Estimado señor Rodolfo, aunque no tengo el gusto de conocerlo y ni siquiera estoy seguro de su existencia, porque los carteles, como el papel,  aguantan todo y de todo. Y si bien en esta imagen se lee claramente el nombre Rodolfo, eso no asegura que un Rodolfo sea el dueño del negocio. Tal vez sea en honor al padre querido del fundador o de un esposo devoto y fiel -sí, existen algunos-. Siendo un poquito mal pensado, podría tratarse de algún lejano amor, de un vecino demasiado cariñoso, o de un dependiente siempre atento y servicial a los pedidos o caprichos de la dueña, si es que se tratara de una dueña. En fin, vaya uno a saber. Quién le dice que al propietario o propietaria no se le ocurrió nada mejor. Es más, de repente en todo puerto Callao y en las orillas habitadas de Yarinacocha -con sus caseríos y comunidades nativas-, no vive ni un solo Rodolfo, por lo que el inicio de esta entrada no tendría ningún sentido o al menos no el sentido que se le ha querido dar. Así que ...