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Especial Fiestas Patrias II


Tumbes y Piura
La Costa del Sol

Aproveche el feriado largo y encuéntrese con el mar en las playas del norte. No se arrepentirá...

Despiertas. Te desperezas. Miras a tu alrededor. No hay nadie o hay muy pocos. Goce en soledad. Te sientes el dueño del mar y de sus olas, el dueño del mundo. Te levantas. ¿Caminar de nuevo?, no, mejor no, mejor zambullirse en el Pacífico infinito, el Pacífico y sus aguas calientitas, ricas, relajantes. Inolvidables.

Veranear todo el año. Sí, también en el invierno, por qué aquí, en Punta Sal y en Zorritos, en Máncora y en Colán, exquisitas playas tumbesinas y piuranas, el calorcito siempre está de moda, siempre es una justificación o una excusa para tomar abrasadores baños de sol en una irresistible hamaca o dejarse acariciar por los vaivenes del mar.

Días de relajo a más de mil kilómetros al norte de Lima. Días en los que sus únicas preocupaciones serán decidir en qué playa pernoctar y escoger entre un buen ceviche de conchas negras, una enorme langosta en salsa de mariscos o un apetecible filete de mero. Lo demás es sencillo: broncearse, nadar, tomarse un traguito, cabalgar, tal vez salir de pesca.

Y para evitarle los desvelos vacacionales, le explicaremos algunas de las gracias de los balnearios de Tumbes y Piura. Comenzaremos por Punta Sal, uno de los más famosos de estas tierras. Su belleza es indescriptible y, a falta de adjetivos para retratarla, repetiremos la opinión de muchos: es la mejor playa del país.

Los encantos naturales de Punta Sal –a sólo 84 kilómetros de la ciudad de Tumbes, la capital regional- se complementan con una adecuada infraestructura turística.


Aquí los buenos hoteles, restaurantes y bungalow configuran un lunar de urbanidad en las amplias costas oceánicas, cercadas por varios cerros que le conceden un aire de intimidad.

Este balneario es una excelente posibilidad para sus vacaciones, pero no es la única. Otro rincón del solaz es Zorritos, una primorosa caleta de mar sereno y aire cálido. Un muelle artesanal y un simpático faro, son dos detalles pintorescos de este rincón del Pacífico, localizado a 27 kilómetros de Tumbes.

La riqueza ictiológica de sus aguas asegura intensas jornadas de pesca deportiva, pudiéndose capturar róbalos, lenguados y corvinas, entre otras especies. Un detalle interesante -aunque no muy playero- indica que en Zorritos se perforó el primer pozo petrolero de Sudamérica.

Otras opciones tumbesinas son la caleta La Cruz, en el kilómetro 1,248 de la Panamericana Norte, Punta Mero, en el 1,203, y Acapulco, en el 1,225, son tentadoras alternativas, pero, tenga en cuenta que los servicios turísticos son de menor calidad.

En el lado piurano, Máncora (provincia de Talara) y Colán (provincia de Paita) son los balnearios estrellas. El primero, a 180 kilómetros al norte de la capital regional, cuenta con excelente infraestructura turística, especialmente en la zona de Las Pocitas, donde plácidos hoteles le dan cara al océano.

La oferta se extiende al vecino distrito de Los Órganos (a 15 minutos de Máncora), que ofrece espléndidas olas para los surfistas en Punta Veleros, relajo absoluto en los espléndidos hoteles de Vichayito y un toque de atractiva rusticidad en la modesta caleta de pescadores El Ñuro.

Colán –a 60 kilómetros de Piura- es, quizás, el balneario más tradicional de la región. Más allá de su belleza costera y de sus viejas casas de madera sostenidas por pilotes enterrados en el fondo marino, en este pedazo del Pacífico se encuentra la iglesia de San Lucas, un monumento histórico de gran valía, por ser la primera iglesia católica de Sudamérica.

Las costas de Tumbes y Piura son un espejo del paraíso. Sus fascinantes litorales, sus siluetas de arena fina y sus apacibles semblantes de lugarcitos perdidos, las convierten en refugios perfectos, íntimos y placenteros al ladito del mar. Allí la vida es más sabrosa. (Rolly Valdivia).

Comentarios

Iñche Claudio dijo…
Hola excelente revision de la fisonomia costera, dan ganar de ir
Saludos
zyhada dijo…
Bueno tu blog. Llegué a España desde tu querido, ya mi querido, Perú hace sólo dos tristes días. Volveré hacia el mes de octubre próximo pues quedaron muchos nombres, muchos lugares, muchas gentes, tantas sorpresas por descubrir, que sin solución he de volver. Tú con tu visión me adviertes de esos rincones de la geografía peruana que tengo que disfrutar a placer.

Me gustais los peruanos a pesar de esa visión algo pesimista que he notado entre muchos de ustedes, algo así como un andaluz cuando canta que el dicho popular informa que: está cabreado o poco le falta.

Acabo de conocerte pero ya tocaste las fibras sensibles viajeras que tengo. Iré por supuesto a Tumbes y Piura.

Un saludo desde Andalucía
Qué tal Iñche,
No hay que quedarse con las ganas. El Pacífico espera.
Hola Zyhada...
Muchas gracias por tus comentarios. Espero que Explorando te de más ideas para tu "segunda vuelta" por Perú, mí o nuestra tierra.
Serás bienvenida.
Pieri dijo…
Yo voto por Punta Sal y Vichayito, mis favoritas del norte peruano.

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