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Llamas en el bosque


Y las llamas llamaron mi atención. No se trata de un trabalenguas como aquel de los tres tristes tigres que comen trigo, aunque nadie, jamás de los jamases, los haya visto comer trigo.

Pero hoy no voy a filosofar sobre los hábitos alimenticios de los tigres, sino que escribiré de aquellas llamas impetuosas, monumentales y hasta me atrevería a decir felices y contentas (a diferencia de los felinos antes mencionados), que llamaron mi atención en el bosque de piedras de Huayllay (Pasco), escenario natural que el último fin de semana se llenó de vida por la celebración del Rural Tour.

Baile, música, gente que iba y venía entre las piedras colosales. Tributos a la tierra y a las montañas, mate de coca para espantar el frío y pachamanca de varios sabores o truchitas a la parrilla para doblegar al hambre.

Todo eso en tres días de fiesta y jolgorio, de brindis y sonrisas en uno de los parajes más extraños y alucinantes del país.Y entre toda esa vorágine de movimiento y festiva inquietud, aparecieron estas llamas que, repito, llamaron mi atención.

Por eso me acerqué a ellas y las fotografíe y me sorprendieron sus "aretes" y vi cómo sus arrieros las vestían, las ponían lindas para una competencia; entonces, mientras miraba y admiraba todo eso, me di cuenta que era justo y necesario -caray, pasé del trabalenguas a la misa- darles un espacio en Explorando.

Y no es que las llamas vayan a saltar en una pata ante "semejante" honor, pero al menos no sentirán celos de las vicuñas, a las que si les he dedicado sendos textos laudatorios y hasta me he atrevido a calificarlas de doncellas y reinas de las pampas.

Para corregir tal omisión, publico esta entrada con algunas de las llamas que me llamaron la atención -dale con ese jueguito de palabras- en el frío y pétreo bosque pasqueño.

Sólo espero que las alpacas y los guanacos -los otros camélidos sudamericanos-no se pongan "saltones" por esta publicación y aleguen con razón que también merecen su textito y varias fotos, porque también son andinas, representativas y -quizás- tan históricas como sus elegantes primas.

Eso sí, para ganarse un espacio en esta bitácora, ellas tendrán que llamar mi atención como lo hicieron las llamas del Rural Tour...; caramba, lo siento, al final este texto si parece un trabalenguas. Y pensar que comencé deslindando con los tigres tristes que comen trigo.

*Si quiera saber como llegar a Huayllay, visite Viajar x Perú

Comentarios

CocaQuinto dijo…
te llama la LLama:
hata una feria tomo el Nombre de una llama, auquenido que es inca como el color de la piel, y por ello en la fiesta del Agua en Andamarca pasan cargo los que tiene puna y crianza de estos animales con su estampa llamado Los LLamichus, en reconocimiento a los auquenidos y a la altura llamado PUNA, por mil veces que llegue la modernidad jamaz olvidaremos a la llama y ya que nos brinda abrigo, carne y nos sirve hasta de carga sino pregunten a los amigos de Azabamba cuando en el verano vajan con sus llamas y traen ricas tunas de Santa ana de Huaycahuacho. Asi sera!!!!!!!!!
Tienes razón Cocaquinto, la llama es andina y es parte importante de las tradiciones de los pueblos. He visto a los llamichus de Andamarca, como he visto también a los llameros y alpaqueros de la puna, cuidando sus ganados en zonas aparentemente inhóspitas.
Por esa razón, las llamas no podían estar ausentes en Explorando.
Saludos,

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