Ir al contenido principal

Semana sin rezos ni desbandes

No rezaré ni me confesaré. Seguiré cargando mis pecados. No iré a misa ni recorreré iglesias modernas o coloniales. Las primeras por desgano, las segundas por temor, suelen venirse abajo cuando hay un terremoto.


No estaré en ninguna procesión. No subiré al cerro San Cristóbal. No comeré bacalao ni escucharé el sermón de las tres horas porque desconfió de quien lo pronuncia. Tampoco veré las películas en las que crucifican a Cristo. Me las sé de memoria. Siempre acaban en lo mismo.


No saldré de la ciudad. Nada de campamentos ni viajes aventureros. Nada de fogatas ni amanecidas ni bailes ni botellas borrachas en una playa, en un bosque, en la ribera de un río. Nada de fe compartida, de lecciones costumbristas en Ayacucho, Tarma, Huaraz o en cualquier otro lugar del país.


No rezos. No juerga. No seré santo ni diablo. Tranquilo en casa. Sin escuchar sermones, sin trasnochados yo te estimo, sin cargos de conciencia por no golpearme el pecho, sin dolor de cabeza por excesos de brindis. Días sin olor a sahumerio, sin aroma a parrilla que se enciende cerca al mar.... en fin, ni Semana Santa ni Semana Tranca.


No salvaré ni condenaré mi alma en estos días. Sólo redactaré textos como este, no, perdón, mejores que éste, menos enredados que éste. Al menos eso espero. Quizás así, escribiendo bonito, Dios me perdone por no rezar ni confesarme ni siquiera en Semana Santa.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Homenaje a la mujer peruana

Corajudas, trabajadoras, bondadosas, sonrientes, también sabias. La mujer peruana, esté donde esté, demuestra su valía y entereza a pesar de las carencias económicas de su entorno social,la desigualdad secular y la prepotencia de algunos "hombres" de ideas cavernarias.


Mujer campesina, mujer madre, mujer luchadora que alza su voz para protestar, como lo hicieron estas comuneras cusqueñas que, portando banderas blancas, pidieron justicia y reparación para las víctimas de la violencia terrorista en la antigua capital del Tawantinsuyo, durante la Caminata por la Paz y la Solidaridad, travesía que recorrió los antiguos caminos del inca el año pasado.

Pilares y baluartes de las familias urbanas y rurales, la mujer andina, costeña y amazónica -a pesar de las dificultades y la discriminación de género- se gana a pulso su espacio en la sociedad.
Con estas sencillas líneas e imágenes, Explorando saluda y felicita a las mamachas y niñachas de todo el Perú, en el día Internacional de la…

Fiesta en Andamarca

Yaku Raimi Cuando las aguas están de Fiesta Texto: Rolly Valdiva ChávezDel polvo del archivo rescatamos una crónica sobre la fiesta del agua en Andamarca, que publicamos originalmente en septiembre de 1999 en La Última Página del diario oficial El Peruano. El texto rescata las costumbres de una celebración que se mantiene vigente en esta pequeña comunidad ayacuchana, conocida como la "capital de los Rucanas" (un aguerrido pueblo preincaico) y la "ciudad de los andenes", por la proliferación de terrezas cultivables esculpidas en los cerros por los ingenieros andinos.
Al publicar esta nota, Explorando Perú quiere brindar un homenaje a los esforzados comuneros andamarquinos, quienes hasta en las épocas de mayor violencia política, siguieron respetando sus viejas costumbres, perpetuando una tradición de siglos.
Fiesta de comuneros. Revolotear de trenzas y polle­ras. Oleadas de chicha de jora y calentito. Zapateo interminable. Pueblo con­quistado por un batallón de mágic…

Conozca Pacaipampa

“Un lugar que no aparece en el mapa ni en la carta nacional”, esa fue una de las frases que escribí en noviembre del 2005, al volver de la laguna el Páramo, en el distrito de Pacaipampa (Ayabaca, Piura).

Lo más probable es que la laguna sigue estando ausente en los mapas y en la carta nacional. Pero, a diferencia del 2005, el nombre de Pacaipampa se publica ahora con frecuencia en la prensa, aunque la mayoría de quienes lo mencionan ni siquiera saben muy bien donde se encuentra y jamás han hablado con uno de sus pobladores.

Quizás, si hubieran visitado la zona o compartido con su gente, su opinión respecto a los campesinos y comuneros de la sierra piurana, sería totalmente distinta.

Sin duda, lo pensarían mil veces antes de escribir o decir con tanta ligereza, que ellos son violentos, intransigentes, opositores del progreso y fácilmente manipulables.

Es curioso, pero antes de que surgiera un movimiento ambientalista contrario a la ejecución del proyecto minero Río Blanco, se sabía muy po…