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Clic de la Semana


Sombra viajera en el ascenso a Pachatata, cumbre conquistable que permite otear el vivificante verdor de los campos de cultivo de la isla de Amantaní y la sagrada inmensidad del legendario Titicaca, el lago navegable más alto del mundo (3,810 m.s.n.m.).

Conocer el Titicaca y sus islas, es una experiencia cargada de misticismo y energía, también de historia. Aquí, cada rincón, cada surco labrado en la tierra o cada palabra pronunciada en quechua, parece transmitir un mensaje milenariamente profundo.

Amantaní -a 38 kilómetros del puerto lacustre de Puno- es, aún, una comunidad solidaria y tradicional que conserva y respeta sus atávicas costumbres. Sus pobladores -tímidamente amables- comparten sus vivencias y sabiduría con los trotamundo cansados de urbanidad que buscan un lugar sosegado y silencioso. Dormido en el tiempo.

Comentarios

Anónimo dijo…
Hola Rolly acabo de enterarme de tu blog. Yo también quisiera viajar asi pero tengo una curiosidad de donde sacas tanto dinero para poder hacerlo?
Hola Mariana,
Pienso igual que tú. No sé de donde sale el dinero; pero, fuera de bromas, soy un periodista viajero y mi material es publicado en revistas nacionales y extranjeras.
Las publicaciones -mal que bien- financian mis viajes.
Anónimo dijo…
Rolly...
Yo tambien quisiera saber como haces los milagros para viajar...
Jejejeje.
Saludos

Sigue pa´delante.

Lastima por los pantanos de Villa.
Qué tal Job,

Nada de milagros. Sólo ganas, harto punche y la solidaridad de la gente del Perú.

Saludos,

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