Ir al contenido principal

Verdades a medias

Cuando las autoridades se apresuran en decir que todo está tranquilo y no hay de que preocuparse, lo más recomendable es abrir bien los ojos y ponerse en guardia. Y es que las versiones oficiales nunca dicen toda la verdad o, mejor dicho, tienen muy poco, poquísimo, casi nada de ella.

Experimentados cultores del perjurio y las mentirillas piadosas, los gobernantes, sus voceros y hasta sus “ayayeros” de turno, son -o pretenden ser- auténticos maestros en el arte de “dorar la píldora”. Desde esa perspectiva, al ciudadano común y corriente sólo le queda ver para creer.

Y no es que todos seamos devotos de Santa Tomás, pero la experiencia enseña y en estos tiempos los engaños… lo siento, las versiones oficiales, se encuentran más devaluadas que los soles e intis del primer mandato de Alan García.

Los ejemplos sobran y no hay que esforzar demasiado la memoria, para recordar la retahíla de verdades a medias que algunas autoridades han querido convertir –de tanto repetirlas- en verdades completas.

Una de las últimas “mentirillas piadosas” está relacionada al trágico derrame de petróleo en el mar de Zorritos (región Tumbes). El hecho se produjo el pasado 30 de enero, tras la explosión y posterior hundimiento del Supe, una embarcación de la Armada Peruana que transportaba 1,300 barriles de crudo, para la empresa estadounidense BPZ Energy.

Después del luctuoso acontecimiento -que ocasionaría la muerte de uno de los tripulantes-, las autoridades se apresuraron en decir que la situación no era grave y que cualquier riesgo ecológico sería evitado con una barrera de contención. En otras palabras, no había de qué preocuparse, porque un poquito de petróleo es el océano es como un lunarcito en el cuerpo de un gigante.

Los días han pasado y la “inofensiva manchita” sigue “navegando” sin mayores contratiempos en las aguas del Pacífico. Ya pasó por la hermosísima Punta Sal y hace unos instantes acabo de escuchar en la radio, que se acerca peligrosamente a Máncora (región Piura). Mientras esto ocurre, se continúa negando el daño ecológico y se insiste en que todo está controlado. ¿Alguien puede creerlo?

En vez de las versiones edulcoradas, se deben poner manos a la obra, convocar a los especialistas y, sobre todo, no menospreciar la inteligencia de la población. Sólo así se podrá enfrentar la emergencia ambiental de manera efectiva. En caso contrario, la mancha de petróleo se mantendrá boyante en la costa norte, contaminando, dañando, destruyendo.

Y eso no hay que verlo para creerlo, con la ayuda de Santo Tomás.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Fiesta en Andamarca

Yaku Raimi Cuando las aguas están de Fiesta Texto: Rolly Valdiva Chávez Del polvo del archivo rescatamos una crónica sobre la fiesta del agua en Andamarca, que publicamos originalmente en septiembre de 1999 en La Última Página del diario oficial El Peruano. El texto rescata las costumbres de una celebración que se mantiene vigente en esta pequeña comunidad ayacuchana, conocida como la "capital de los Rucanas" (un aguerrido pueblo preincaico) y la "ciudad de los andenes", por la proliferación de terrezas cultivables esculpidas en los cerros por los ingenieros andinos. Al publicar esta nota, Explorando Perú quiere brindar un homenaje a los esforzados comuneros andamarquinos, quienes hasta en las épocas de mayor violencia política, siguieron respetando sus viejas costumbres, perpetuando una tradición de siglos. Fiesta de comuneros. Revolotear de trenzas y polle­ras. Oleadas de chicha de jora y calentito. Zapateo interminable. Pueblo con­quistado por un batallón de mági...

Conozca Pacaipampa

“Un lugar que no aparece en el mapa ni en la carta nacional”, esa fue una de las frases que escribí en noviembre del 2005, al volver de la laguna el Páramo, en el distrito de Pacaipampa (Ayabaca, Piura). Lo más probable es que la laguna sigue estando ausente en los mapas y en la carta nacional. Pero, a diferencia del 2005, el nombre de Pacaipampa se publica ahora con frecuencia en la prensa, aunque la mayoría de quienes lo mencionan ni siquiera saben muy bien donde se encuentra y jamás han hablado con uno de sus pobladores. Quizás, si hubieran visitado la zona o compartido con su gente, su opinión respecto a los campesinos y comuneros de la sierra piurana, sería totalmente distinta. Sin duda, lo pensarían mil veces antes de escribir o decir con tanta ligereza, que ellos son violentos, intransigentes, opositores del progreso y fácilmente manipulables. Es curioso, pero antes de que surgiera un movimiento ambientalista contrario a la ejecución del proyecto minero Río Blanco, se sabía muy ...

Los Toreros de Aquia

Los primeros días de octubre, el pueblo de Aquia (provincia de Bolognesi, Ancash) celebra la fiesta de su patrón San Miguel Arcángel. Procesiones, corridas de toros y hasta la captura del Inca Atahualpa, son algunas de las costumbres y estampas folclóricas que año a año se repiten en esta generosa tierra de altura. Hace algunos años, cubrí la festividad para el Diario Oficial El Peruano ( www.editoraperu.com ). La siguiente es una de las crónicas inspiradas en aquel viaje. No hay matadores vestidos de luces ni banderilleros de fintas elegantes. Quizás nunca los habrá, porque la plaza de toros no es una plaza de toros, es el patio de la escuela de lunes a viernes y el estadio del pueblo los fines de semana. Eso lo saben todos en Aquia... ¡bah!, pero no importa, igual, siempre hay corrida en honor a San Miguel Arcángel, aunque nunca falta una víctima de los mazazos de embriaguez del "chinguirito", la chicha y la cerveza, que grita gol en lugar de olé y pide penal cada vez que...